El gran reto es preservar el statu quo, en una sociedad seriamente dañada en la que reina la incertidumbre ante la urgencia por restaurar las actividades. En ello la comunicación juega un papel central.

La comunicación jugará un papel estratégico durante y cuando finalice la pandemia que está aquejando a la humanidad, la peor en por lo menos un siglo, y que ha desencadenado dos crisis monumentales: La sanitaria, que a la fecha ha sido causa de más de un millón 300 mil muertes a nivel mundial, con más de 52 millones de contagiados; y la económica, que ha significado hasta ahora la pérdida de 500 millones de empleos.

El gran reto ante este trágico escenario es preservar el statu quo, en una sociedad seriamente dañada en la cual reina la incertidumbre ante la urgencia de restauración de las actividades cotidianas, tanto laborales como educativas y sociales.

En ello la comunicación juega un papel central. De su manejo eficiente me atrevo a decirlo, depende que no se desencadenan o agravan crisis sociales o políticas.

La pandemia está imponiendo e impondrá una realidad totalmente distinta a la que vivimos antes de su llegada, en todos los ámbitos de la actividad humana. Desde la cotidianidad y las relaciones familiares hasta las actividades laborales, cambiando prácticamente todas las formas de interacción humana. 

Autor: Carlos Bonilla

Leé el artículo completo en Revista DIRCOM N

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